sábado, 30 de julio de 2011

DESDE EL SAN MARTÍN PALACE

En tiempos pasados, o sea pretéritos, vuestro inocente rostro estaba vigente. Desde aquel maravilloso paradise en el que entretejíais telarañas de saber y dejabais conocer notas de exquisita poeta (¿o será poetisa?) cabalgabais hasta aquel San Martin Palace. Allí, cual doncella con elegancia de lady bajabais hasta vuestra residencia, alejándoos majestuosa, ya fuera con un cielo adivinado de estrellas o cubierto de nubes que dejaban caer su néctar nutriente. Regalasteis rostros de sabios al salón de los conocimientos y estrenasteis con amigos vuestro castillo pastoral.
Hoy, en tiempos presente, ese rostro conserva su vigencia. Habita nuevo castillo en nuevo condado. Ha florecido y cosechado frutos que junto con los triunfos le hacen de excepción… La Dama de San Martín continúa compartiendo su saber y dejando volar al viento su canto de poetisa consagrada.
Y finalizo con un especial recuerdo que guardo en estuche de plata: aquella, vuestra visita al chateu de mis padres en tierra ancestral.

domingo, 24 de julio de 2011

TRIPLE CARACAS*

Sir Alberto de Catia, Lord de Altavista y San Pedro, brillante armadura y grandilocuente corcel. Cabalgador entre el presente y el no-presente… Discerniré sobre el nacimiento de Caracas, esa que tiene como guardián exclusivo al “Cerro El Ávila” y de guardaespaldas al “Pico Naiguatá”…
Dicho nacimiento está envuelto en los vericuetos de la historia. No se conoce instante preciso, no hay acta de nacimiento ni siquiera de bautizo. (Es posible que existiera, mas ¿adónde fue a parar? ¿La robaron o se extravió? ¿Cómo ocurrieron los hechos, cómo se perdió?) ¿Tendríamos como punto de partida la hora en que los aborígenes llegaron? ¿Cuando armaron la primera choza? ¿La mañana que gustaron del primer desayuno? ¿O la noche que retozaron bajo las estrellas por primera vez? De ser así no sabríamos bajo qué signo nos leerían el tarot.
Pero los conquistadores nos modificaron el cuento y expropiaron lo que no era de ellos, refundándola en el 1560 y llamándola “Villa de San Francisco” (celebramos entonces sin día ni mes 451 años)... Seguidamente los legítimos dueños se organizaron y reclamaron sus propiedades... Otros conquistadores, aunque los mismos, se presentaron como innovadores (sólo porque le cambiaron el nombre y le pusieron “Santiago de León de Caracas”), esto en 1567. (Aquí tampoco hay día, mes hora ni nada parecido que sea comprobable, salvo el año que si concuerda con el 444).
¿Un país o una ciudad nacen cuando las fundan o es convencionalismo? El 3 mayo de 1502 ve su génesis la primera ciudad suramericana, Santa Cruz, en la guajira venezolana (entonces, tanto el país como el continente son tauro como el autor del cuento)… La patria madre ha cumplido 200 años... ¡Ya está, se me anudó el yoyo otra vez!: ¿cómo es que la hija tiene más edad? ¿No será que ambas nacieron el mismo día?
Ya no más enredo, a jugarse el 444, pueden combinarlo con el 200, el 451 y/o el 509.
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* Para el recital “La Voz de la Ciudad” y ser leído en “Palabras del León”

miércoles, 13 de julio de 2011

COMO SER SIEMPRE EL PRIMERO*

Tengo varios días analizando una incomodidad que me acontece aproximadamente en un sesenta y dos por ciento del año. Soy un usuario y cliente del sistema metropolitano de transporte de mi ciudad. Un sitio que, aún con las tragedias que la gente todavía no ha sabido manejar, me enamora, en la que me gusta vivir… bueno, tampoco es que haya probado otro, visitar no es vivir…
Mi turno de participar como pasajero ocurre mayormente (un cincuenta y nueve por ciento) en las horas llamadas picos: cuando regresamos o vamos al trabajo y cuando regresamos o vamos a nuestra casa y/o a nuestro hogar. En el noventa y ocho por ciento de las veces voy cómodamente sentado, el restante porcentaje soy un caballero (quiera o no) o quiero ahorrarme diez minutos.
Una vez que me “abajo” en la estación y para incomodarme menos espero que mis demás compañeros de viaje tomen la iniciativa y el atore de subir y de salir con rapidez de nuestro andén de destino.
Pero voy al grano: descubrí la manera de ser siempre el primero. No importa la posición en la que me baje del tren ni el vagón en el que haya viajado…
Ahora sí: me paro rezagado y espero a que todos tomen sus posiciones y comiencen a moverse para abandonar el sistema. Una vez desocupado el andén me paro al pie de la escalera y espero la llegada de uno de los trenes (sin importar el sentido de donde lo haga). Una vez detenido y apenas abra sus puertas comienzo a subir… En caso de que alguien se me adelante repito el proceso… Es infalible.
Les gustaría salir del vagón y siempre quedar al inicio de la escalera mecánica… Cuando se baje, si queda rezagado, fíjese donde le queda. Acérquese a ella y calcule que puerta del vagón está a “patica de mingo”. Tome el tren que viene en sentido contrario, bájese en la próxima estación y tome el del otro lado de nuevo. Al llegar a su destino podrá fijarse que al bajar ahí mismo tiene lo que quiere… Para ser el primero, ya sabe, lea más arriba…
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Publicado en El Procesos-The Process Año II (MMIX). Nro. XIII.

LORD A.

Dos grandes maestros fueron mis educadores en los valores que hacen al hombre de bien… (Más fino que me quedó…). fue una educación excelente antes de ser honrado como Sir. Se encontraron en un punto del camino y continuaron juntos hasta que les tocó separarse, coincidiendo “tal vez, sólo tal vez” (y voy a especular) en alguna dimensión.
Comenzaré solamente con uno… por muchos años trabajó en las alturas para que en el futuro otros subieran y bajaran sin los peligros que le correspondieron. Al momento de reprender el carácter… pero lo recuerdo con su cerveza, su carisma y su sonrisa sentado con nosotros, y con los amigos o con los amigos.
En su tercera edad estaba allí conversando y su buen humor brotando con sus recuerdos. Algunas veces inquieto, siempre apacible y con la nostalgia del hombre que ha transitado senderos y recorridos.
Hoy estamos unidos por esa esencia desconocida, pero tangible del pensamiento. Antes ocupaba un espacio, ahora uno diferente (en cada uno de nosotros)... Lord Antonio, vuestras armas y vuestras armaduras siguen ganando batallas, pues habéis sabido dejar vuestro legado.

LADY G.

Antes de ser honrado con el título de Sir tuve el honor de recibir una excelente educación en los valores que hacen al hombre de bien… (¡Guao! ¡Qué fino lo escribí…!) por dos grandes maestros. Luego de una breve separación (voy a especular) “tal vez y sólo tal vez”, coincidieron en alguna dimensión. Habían andado juntos a partir del encuentro en algún punto del camino.
Continuaré con el correspondiente… Desde que la conocí fue siempre cercana. Entregaba lo que tenía y compartía su existencia. Sabía poner el orden donde este era contrario. Una  oración para cada uno y un plato a las horas indicadas. Desde siempre la vi prestidigitadora de trajes: con su magia sacaba vestidos de metros de tela.
En ese futuro que siempre nos llega conservaba su sentido del humor. Su presente siempre allí. Activa… hasta que… maravillosos fueron nuestros caminos.
Ayer ocupaba un espacio, hoy otro en cada uno de nosotros... Lady Gloria, habéis dejado vuestra presencia, vuestra carácter y vuestras enseñanzas… Seguimos unidos a través del pensamiento, esa esencia desconocida, pero tangible. 

martes, 28 de junio de 2011

LORD JOSÉ ADAMES

Días ha que cabalgo por un mundo muy particular del cual soy amo y señor. Años ha que lo cabalgué junto a noble caballero. Tiempos en que maestro y discípulo aprendíamos y fui nombrado aprendiz. En “tan singular y nunca jamás contada aventura” nos acompañaron Lady Jaqueline de los Ríos, la Dama de San Martín. Alcides, trovador con voz y versos de gran poeta, Ozwaldo con sus canciones y su dama de seis cuerdas. Máximo el del mundo de las novelas. Del Olimpo Ulises y de alguna parte Brown. Damiselas como Miriam y sus chicharrones de guayaba. Los Sabetta con sus poemas certeros como las armas que riman con sus apellidos…
Populosas ciudades, verdes caminos, soledades de playas, intrincados bosques fueron nuestros campos de batalla. Muchos guerreros que nos enfrentamos en deliciosos combates de cuentos y poesías… Al final Dionisio, el dios que nos ofrecía anécdotas, celebraciones, cervezas y risas…
Mis prácticas iniciales fueron con palo de escoba al ristre y tapa de olla al hombro. Entrenamientos con el valiente caballero… Ambos partimos por caminos diferentes. Hasta que desde un campo de flores fui llevado al reencuentro, pero esa vez hasta Lord José Adames, señor de El Paraíso…
Mi andar continúa, hoy con lanza al ristre y escudo al hombro. El maestro hubo de partir, pero antes nos lego su amistad. Fue hasta ese lugar al que también acceden los poetas y quienes con sus plumas nos lo describen… Las huellas de su cabalgadura se siguen viendo en la arena, en las aguas, en las hojas y en las piedras…

I LAND DANCING

Un poderoso mago ha inventado cierto artefacto que permite mirar en el tiempo sin posibilidades de intervenir. Está instalado en el sótano de su castillo. Yo no quería dejar pasar esa aventura y cabalgué hasta sus prados. Fui recibido con la cortesía de un caballero. Hermosas doncellas nos celebraron sirviendo vino y postres encantados.
Muchas luces (apagadas) y antenas complementaban el armatoste. Le hice preguntas al respecto y confesó que las antenas le permitirían tomar energía del cielo, pero había que esperar. Las luces sólo eran coqueterías de mago.
Varios días con paciencia de sabios, vinos y dulces. Llegó el momento. Nos paramos frente a una gran esfera verdosa colocada en el centro del salón sotánico. Las centellas comenzaron a dejar sentir sus fuerzas en las antenas y la bola se fue tornando de un color azul y traslúcido (los mismo que por sus reflejos el ambiente).
Como salidas de la nada se fueron formando figuras humanas. Resaltaba entre ellas una linda dama que danzaba al compás de una música extraña y daba sabor al espectáculo, como le da sabor la salsa al espaguettis. Ella tenía el color de los azabaches, la ligereza de los papagayos y la espontaneidad de una niña tremenda. Dejaba ver una hermosa sonrisa y la elegancia de un glamour real… tan bello espectáculo cesó con el cesar de la tormenta…
Cabalgo de nuevo. No se puede alterar el tiempo, pero el presente vibra y miles de preguntas se agolpan bajo mi casco: ¿qué música será esa?

jueves, 23 de junio de 2011

NUBES

Al trote de mi corcel cabalgaba por una soleada playa. Un horizonte infinito limitaba el ambiente. Verdes, arena y azules me rodeaban por aire, tierra y mar… Cuando como salida de la nada una suave llovizna se dejó sentir y el gris terminó de pintar el paisaje. No me molesté en apurar el paso, pues no tenía a la redonda sitio alguno donde guarecerme.
Fue un momento preciso y precioso para meditar en cómo podemos vivir la vida que vivimos. Levantaba la vista al cielo, miraba a esa nube imprudente (para mí en ese momento) y reflexionaba: ¿por qué dirán que es una nube pasajera? ¿Será porque alguien la lleva? ¿Será porque sólo está de paso?
También elucubraba si no era yo quien había entendido mal la frase. Tal vez no era una nube pasajera, sino pajarera, por aquello de que iba por los cielos volando o por alborotadora de todo a su paso. ¿Acaso una nube paralela por ir al lado de otra sin encontrarse y con el mismo rumbo? Tal vez su silencioso viaje era contrario a su nombre: nube palabrera… ¿Y por qué no una nube pasarela? Sí, puede ser, ella pasa de un lado a otro, y de un otro hacia el lado.
Hace rato, un rato largo que escampó. Sigo aún sin llegar a donde voy. Pero continúo meditando en lo complicada que a veces nos resulta la existencia. Ya no hay nubes en el cielo, pero continúo yo viéndolas…

ADOLESCER


Cuando cabalgo y el camino es largo me distraigo con muchas cavilaciones: la vida, dios, un cava de cerveza, la juventud... está última ocupó mis más recientes pensamientos. Me hice preguntas y me las respondí todas… correctamente.

Mi vida ha sido un ciclo: bebé, niño, adolescente, joven y actualmente joven. Sé que en el futuro continuaré siéndolo, no hay vuelta atrás: como creo haber escrito antes, son ciclos infalibles.
Los demás son los que nos categorizan, si nos dejamos categorizar. Tengo más de cien años y no me he dejado, y no pienso comenzar ahora.
Me siento y me considero joven, la realidad es otra, soy joven. Tengo menos edad que los mayores que yo... Saben, la juventud es circunstancial, tiene circunstancias, además, deben cumplirse ciertas condiciones, ser joven, por ejemplo.
Se es joven mientras en la comparación otros tengan más edad que nosotros, dejando de serlo cuando haciendo lo mismo consigamos a quienes tienen más. Ahora bien, ¿desde cuándo se es joven? Desde que nacemos. ¿Hasta cuándo? Hasta que nos demos cuenta (claro, si cometemos el desatino de hacerlo).
¿De qué te vanaglorias? Te diré de qué adoleces.

miércoles, 22 de junio de 2011

MUJERES HERMOSAS

No puedo negar que soy un caballero a la antigua, pero con ideas acordes con la época que me corresponde vivir. Dentro de esa manera de pensar hay un rechazo al machismo. Ese que por mucho tiempo ha alejado a la humanidad de una vida mejor.
Para explicarme os dejaré saber algunas de las que me parecen las más idóneas maneras de actuar (dos puntos).
Estoy muy de acuerdo que al momento de levantarnos luego del saludable descanso nocturno, sea la mujer quien arregle la cama. Sus delicadísimas manos son capaces de cubrir el lecho dejando caer la sábana como brisa fresca cuando hay calor.
La limpieza de la casa (el aseo, pues) es un trabajo femenino. Les da a ellas la ocasión de danzar como princesas de cuentos de hadas. Recorrer sobre nubes la casa en suave “vaivén” de ritmos celestiales.
Un trabajo casero que sí es de machos, pero que las damas ejecutan como prodigiosas directoras de orquesta es lavar los trastos de la cocina (léase ollas, platos, etc.). Es grandioso verles la agilidad con que mueven las manos. El cómo acarician tazas y cubiertos. La habilidad para evitar que el líquido jabonoso se distraiga de su función esencial.
Por último y para finalizar, dejaré para otro momento el discernir sobre el lavado de la ropa, labor hogareña exclusiva del hombre, aunque…

jueves, 16 de junio de 2011

UN PARÉNTESIS

Mientras mi caballo pasta en campo de verde hierva tomo el sendero que me lleva al amplio local donde la tecnología permite andar sin los pasos... pero ni subir ni bajar "ni prestar la batea".

Bajo al lugar de las esperas en donde ahora los tiempos de espera que desesperan facilitan los desbordamientos (como el agua represada que no tiene desagüe de fondo ni aliviadero).
Cuando no es que se va la luz es que alguien tropieza (llevando la peor parte)... Las comodidades del pasado se han perdido... ¿La publicidad? ¿Sólo ella puede mejorar las desmejoras?
Sofoca el calor en las afueras, dentro extrañamos el frescor de los caminos.
Hace rato que debimos haber llegado... Hemos llegado, "la cerveza ya está caliente y la sopa ya está fría".
Entre paréntesis, permítanme seguir esperando que ya llevo bastante tiempo en eso...

martes, 14 de junio de 2011

¿PARA QUÉ SOMOS?

Cual caballero andante Lady Mary Eva, descendiente de lores, me ha retado y, de manera inequívoca, lanzado su guante (de goma, amarillo y oloroso a lavaplatos de limón que no huele a nada). Lo he levantado, colgado a mi cinturón y aceptado el desafío: decir para que somos los hombres.
La lista es larga, pero baste un ejemplo para admirar la capacidad hacedora y creadora del macho de la especie. Duro fue el aprendizaje y alto el costo para la humanidad. Fue por nuestra primera falta y abstención en el caso que seguimos padeciendo.
“Los hombres somos para escuchar a las mujeres”, así de sencillo. No debiendo ir más allá de esa simple  regla, al hacerlo dejamos de ser lo que deberíamos…
(Adán escuchó a Eva y no supo limitarse, sino que ¡tuvo que seguirla! y la siguió… todos conocemos el resultado, el desenlace, las consecuencias...).

viernes, 10 de junio de 2011

RÍOS Y ESTRELLAS

No me lo estáis preguntando, soy hijo del "río de las siete estrellas". Ese sobre el que se puede admirar la claridad y el brillo de la luz, ese bajo el cual fluye la esencia que es fuente de vida.
Mi río es hermoso y un nuevo lucero acompaña a los astros de mi génesis. Su aparición y su resplandor son evidentes y bien recibidos. Él simboliza la organización y el comienzo de un final.
Una fue fugaz en el tiempo, alumbró la vereda de las brumas y sirvió de guía para el futuro. Después regresó para quedarse, iluminando el presente que al fin se hizo presente.
Otra permaneció oculta porque la luz del día en ese hoy nublado la opacaba... Pero llegó la noche y su brillo se hizo notar trayendo el impulso y la esperanza del fin eminente.
Mi río es ahora de nueve estrellas y en su centro una más que fue ejemplo de brillo para mucho cielos... y mucho ríos...

lunes, 6 de junio de 2011

CIUDAD ANTIGUA

Hemos cabalgado de nuevo (o sea, otra vez) y subido a lo alto. Desde allí el horizonte y el atardecer como en un cristal que refleja la luz que se oculta. Tres estrellas cintilan en mi camino, mientras en el poema un lucero guía al trío de reyes.
La oscuridad de la noche nos cubre con anuncios de lluvia, pero está muy lejana y sólo es el pincel de un travieso pintor. La frescura del aire regala ensueños, pensamientos, sueños… Muy cerca el agua descansa plácida, mientras colores venidos la adornan y el cielo se mira vanidoso.
Como todos los años he vuelto a nacer (¿seré un ave fénix…? No, no lo creo). Día para el festejo... Veo a lo lejos una vieja cigüeña que se aleja sonriente.
La noche se ha ido, ha quedado el recuerdo y la alegría. Mi corcel está de nuevo en sus andanzas, lejano quedó el lero-lero y hemos de seguir “al infinito y más allá...”

jueves, 26 de mayo de 2011

FANTASÍA EN EL OLIMPO

Mi noble corcel no sólo se traslada entre lugares, entre el ayer y el presente, también entre espacios dimensionales… Ni aún Pegaso lo supera…
El momento era de agua que caía de las alturas con gotas que mojaban todo lo que tocaban una vez que hacían contacto con la cosa tocada… o con la gente… Llegamos al predio de las deidades Olímpicas. Fuimos llevados por caminos y senderos que deleitan la vista en donde las flores regalan sus perfumes y la brisa refresca la piel (aún con la armadura puesta). Largo el viaje, corta la cabalgata.
Quedamos exhaustos, pero los dioses fueron generosos. Las copas brillaban con los colores del Sol y de la Luna. Un delicioso néctar con suaves movimientos nos transportaba a mundos más allá que los de acá. Las musas servían sándwich de jamón y queso con sus aderezos y todo.
El regreso fue guiado por las estrellas. Mi noble corcel me trasladaba entre lugares, entre ayeres y presentes, entre dimensiones… 

martes, 24 de mayo de 2011

EL SOL EN NOCHE DE ESTRELLAS

Hace pocos días  hice un corto largo viaje. Cabalgué hasta una isla que, desde mi punto de referencia, se encuentra al otro lado del mundo. No recuerdo el nombre de esa pequeña gran nación, solamente estoy seguro de que hablan japonés.
Llegué un poco antes de la hora del almuerzo y entré a una posada de comida internacional. Saboreé varios platos, entre ellos uno especialidad de la casa llamado “chuchi”. El local era exclusivo: la brisa refrescaba el ambiente, el rocío se dejaba sentir y un bello jardín completaba el cuadro… El final de esta historia es un ¡lero-lero…!  No sabía si mirar al frente o al lado.
El almuerzo estuvo delicioso y el postre exquisito. Pero en el mundo no dejan de haber agradables sorpresas que siempre son las mejores. Un hecho inesperado que no esperaba. Un regalo que llegó antes de lo previsto…
(Por cierto, aproveché para deshacerme de una cinta inaceptable).

jueves, 19 de mayo de 2011

BIOLOGÍA E HISTORIA

La gestación humana es normalmente de nueve meses, siendo lo mismo en épocas pasadas.
Por allá, por los años cincuenta, específicamente en el cincuenta y tres del siglo anterior, se dio inicio a un ciclo de vida, más o menos al mes siguiente del séptimo.
Hubo de pasar el tiempo: una navidad, un año nuevo, unos carnavales y una semana santa. Unos padres orgullosos buscaban nombres, pues ya contaban con los apellidos.
Mes del año con menos letras, el de los treinta días transcurrió esperanzador. Comenzada la primavera, y según los astrólogos, el toro había recorrido más de la mitad de los terrenos del Sol…
Entre los datos recabados de la gran pirámide uno que resultó interesante es el que simboliza “principio”, y me refiero al número diecisiete.
Se iniciaba una nueva semana. Las estrellas se dejaban ver en este lado del mundo, ocho y catorce. La luna en todo su esplendor. Siempre un comienzo.
En el tercer viaje, reconocido por estar mejor documentado fue que Cristóforo ancló en estas tierras que hoy llamamos Venezuela, y en cuya capital acontecieron los hechos narrados.

domingo, 8 de mayo de 2011

MATERNIDAD*

Los dedos y la palma dentro del guante. Todo por culpa de uno de los dedos. La descolorida piel mostraba otro color. Sólo él y su mamá conocían lo desagradable: una experiencia que había generado el trauma. Ambos culpaban a las campañas publicitarias. Él la agregaba a ella, a su madre, a su progenitora...
¿Curiosidad por conocer la desgracia, y sus causas? Para lo primero lo segundo. Para lo segundo los párrafos finales.
Un año, más los nueve meses anteriores. Su costumbre, la de todo niño entre la primera vez y los años siguientes, -algunos hasta la adultez-: chuparse el pulgar. Unos para dormir, otros indicando lo que más tarde sería, ¡tengo hambre! Ella creyendo al infante disfrutar del comercial. Él jugando con su pañal mojado, y haciendo pocitos...
- Señora mamá, proteja a su niño contra las enfermedades gastrointestinales: Hierva todo lo que su bebé pueda llevarse a la boca...
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* Publicado en la revista “Para las Telarañas” Nro. 4 y 5. 1985. Págs. 28. (Centro de Investigaciones Lingüísticas y Literarias “Andrés Bello” (CILLAB) del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas. Hoy Universidad Pedagógica Experimental Libertador- Instituto Pedagógico de Caracas.)

DESPECHO*

Son melodías que rebozan los vasos capilares de mi cuerpo. Que erupcionan en mis poros anhelos por un pasado distante. Melodías que traen al presente las veinticuatro horas de las madres.
Madre hay sólo una, (menos mal).
Es este un instante que me hace sentir viejas emociones, lejanos placeres, urgentes necesidades. Se vuelcan a mi conciencia añejos sucesos: El primer despecho es como de primer amor: No se olvida, ni dejamos de recordarlo.
El mío también es muy especial. Te lo pregunto y no sabes responder, sólo afirmas ignorarlo...
Sí, madre, fuiste tú la culpable de mi primer despecho... Era la edad de la inocencia, de los pucheros, y de seguro estaba entre tus brazos. Sí. Recuérdalo. Me despechaste.
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* Publicado en la revista “Para las Telarañas” Nro. 4 y 5. 1985. Págs. 25.(Centro de Investigaciones Lingüísticas y Literarias “Andrés Bello” (CILLAB) del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas. Hoy Universidad Pedagógica Experimental Libertador- Instituto Pedagógico de Caracas.)

sábado, 30 de abril de 2011

UN DÍA ESPECIAL*


Dedicado al Autor

Algunas veces camino hasta mi casa. El pensamiento centrado en ella, en su largo silencio. Lo demás ocurre rutinario: Golpear la puerta, presionar el timbre, o utilizar la llave. Una llamada y alguien no contesta. Con sus brazos extendidos me espera la silla sin brazos. Interrogo a mi conciencia y ella responde...
¿Cuándo llegará la hora?.. Mi hermosa bata de baño descansa sucia en el perchero. ¡Cuánto tiempo sin lavarla! Me la pongo y bajo a los dominios de la regadera y la poltrona (salón de lectura, musa de poetas, switch de ideas...). Ya pronto a bañarme rompo la ilusión, decidiendo finalmente por ducharme. Pero, antes quise sentirme importante, que llegaran a mí ideas renovadoras. Debo confesarlo, sentí un gran desahogo. Después sí, ¡me bañé!
Intento calmar mi impaciencia. Voy al espejo, y dando una vuelta de esta forma, y otra así, compruebo con satisfacción: Está bien planchado. Alargo el brazo y saco una camisa. La desabotono -desabotónola- para hacer todo contrario después que me la haya puesto.
Me fijo, no sin asombro, que calcé mis zapatos sin antes ponerme las medias. Resuelto el percance, y relajando los nervios sin encender cigarrillo alguno, pues, no fumo, busqué una elegante corbata que no me luce, por lo que opté por una que sí.
Casi todo está listo. Hasta un paltó crema adorna mi ahora perfumada presencia. Reviso puertas y ventanas. Las abiertas las cierro. Las que no, las dejo como están. Los interruptores los aprieto, -sólo aquellos que permiten el paso de electricidad-. Me acerco a la cocina y tranco la llave del gas. Busco un espejo cercano, y dando una última mirada me digo:
- ¡Vaya muñeco e’ torta!
Los toque finales: Nudo de corbata, botones de paltó, puños de camisa... y salgo a paso rápido en busca de mi lecho, me desvisto y a... dormi... r...
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* Publicado en la revista “Para las Telarañas” Nro. 3. 1983. Págs. 31.(Centro de Investigaciones Lingüísticas y Literarias “Andrés Bello” (CILLAB) del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas. Hoy Universidad Pedagógica Experimental Libertador- Instituto Pedagógico de Caracas.)

miércoles, 27 de abril de 2011

EL COLOR SUBLIME

El negro es el color más sublime, aunque lo llamen valor.
Cuando los colores se toman de las manos y se hacen uno con el Universo convergen en el negro.
En él y con él se puede alcanzar el descanso. ¿Quién cuando quiere un relax no cierra los ojos?
Los inicios de las creaciones, los principios de los infinitos, los nacimientos de las evoluciones son negros, todos son negros.
Sólo en la oscuridad de la noche se pueden observar las estrellas. Es en la oscuridad donde la luz muestra la belleza de su brillo y deja sentir su poder de iluminación.
Escogimos la noche para dormir y descansar. Es en la oscuridad de la noche cuando el mundo tiende al silencio. Cuando el cuerpo, la mente, y alma se sientan a conversar, a contarse sus experiencias y aprendizajes.
Tendemos a los placeres y a la intimidad entre las sombras, aun cuando al inicio haya sido por vergüenza o temor.
Las muertes de las eternidades, los finales del siempre y el nunca y el jamás son negros, todos son negros.
En muchas culturas cuando las almas alcanzan un nuevo peldaño en su evolución, se les guarda el luto con negros vestidos. Vestirse de negro es vestirse de gala: para una despedida, para una fiesta, para un encuentro…
Por ser negra la noche hermoso es el día, más claro, más limpio…

domingo, 24 de abril de 2011

VEINTE BOLÍVARES

Antes me preguntaba por qué algunos hombres llaman a sus parejas féminas “mamacita”, “mami” y etcétera por el estilo. Llegué a creer que por «edipismo inconsciente», pero luego descubrí la razón: al no tener Adán madre compensaba su carencia llamando a Eva de esa manera (ella tomó venganza llamándolo “papito”)…

Por no ser el primer ser humano creado (según uno de los libros más conocidos) yo si fui concebido. Gracias a ello tuvimos una madre con quien muchas veces compartimos alegres encuentros donde recordábamos situaciones. Como aquella de «los veinte bolívares» (bolívar, signo monetario en Venezuela).
En el siglo pasado, a mediados de los sesenta (estoy en el veintiuno) con la cantidad de bolívares arriba dicho, se hacía un mercado para una semana y una familia de dos adultos, una adolescente y seis niños (conmigo ya tomado en cuenta).
Al mercado iban los adultos, nosotros a los “chinos” (decíamos entonces). Transporte hasta la casa, incluido un paseo mientras se iban distribuyendo a otros clientes. En una caja de cartón los productos.
Un sábado cualquiera (para proteger su identidad daré un nombre ficticio al protagonista que junto conmigo hicimos historia) Ramón y yo recibimos de nuestra madre el monto que da título a esta narración y la lista de los productos a comprar.
En alguna parte del camino nos encontramos con un señor… Antes de seguir les comento que ese mandado lo hacíamos sin mucho entusiasmo… Sigo: nos encontramos con alguien que amablemente se ofreció a hacerlo por nosotros. Entonces y de acuerdo con sus instrucciones, le dimos el dinero y la lista. Allí estuvimos hasta su regreso. Estábamos muy contentos… Han pasado más de cuarenta años y lo continuamos esperando.
Ya en este siglo y para evitar que el cuento «siguiera siendo contado», en uno de aquellos momentos en los que mi madre lo contó de nuevo, le di veinte bolívares.

miércoles, 20 de abril de 2011

SEMANA SANTA


Voy a deducir otra cosa y a comentar algo que no comprendo. Aunque diferentes, tienen relación. Siempre he creído que mayores son los de más edad o los más grandes (lo grandioso tiene su propia palabra).

Comienzo: en nuestro llamado calendario gregoriano las semanas tienen siete días (todas), no hay una mayor que la otra… Ahora sí comprendo, “dios creo al mundo” en una fecha equivalente a lo que hoy llamamos semana santa, significando eso que es la primera semana nacida y por eso la mayor.
El otro punto: cuando prometemos hay que cumplir y no dejar la responsabilidad en que pague otro (y aquí vengo yo otra vez con mi ignorancia)… No sé por qué, nunca se lo pregunté y ya no me podrá responder, pero mi mamá hizo una promesa que yo debí cumplir: “vestirme todas las semanas santas con una bata morado-nazareno”. Y si mal no recuerdo, eso lo cumplí hasta que tuve unos diez años… Menos mal que no se le ocurrió ofrecer que fuera descalzo por sobre planchas de zinc caliente o arrodillado de la casa a la iglesia (caminando, más de una hora).
¡Tan bellos los padres de antes!

FLORENTINO Y EL DIABLO


Un Ángel me explicó como en el poema de Alberto Arvelo Torrealba, “La leyenda de Florentino el que cantó con el Diablo” este último fue vencido por Cantaclaro, que es el otro nombre con el que se conoce al primero, y que, de paso, da nombre a una de las novelas de Rómulo Gallegos.

Por cierto, en alguna parte leí que mi tocayo lo que quería era escribir una novela para difundir la leyenda del Quitapesares… Entonces… leyó la novela de Rómulo (que le pareció extraordinaria). Gracias a ese encuentro nació lo que sería una obra complementaria de la susodicha novela (lo de complementario lo digo yo, que quede claro).
El contrapunteo lo conocí inicialmente a través de un disco (de acetato), en donde la voz de Juan de los Santos Contreras daba vida al Diablo (sin ser superado, aunque haya otros muy buenos, y esto también lo opino yo) y José Romero Bello a Florentino.
El Ángel Antonio me explicó que una de las reglas de ese contrapunteo en específico es que cada cantante debe comenzar con la última línea que haya dicho el anterior. Por razones esotéricas, el diablo no puede pronunciar en ninguna de sus formas a la “Santísima Trinidad”… ¿Se dan cuenta? Es por eso que al “Capitán de la Tinieblas” después de las coplas del Catire no le quedo más que “compases de silencio”…
De todos modos se agradece a la legión de santas, vírgenes, a san Miguel y al santo niño de Atocha sus buenas intenciones…
                                El Diablo:
                                Donde manda capitán
                                usté es vela caída
                                yo altivo son de la mar
                                               ... ...
                                para que no me responda
                                ni se me resista más.
                                Capitán de la Tiniebla
                                es quien lo viene a buscar.
                                Florentino
                                Es quien lo viene a buscar.
                                Mucho gusto en conocerlo
                                tengo, señor satanás...
                                               ... ...
                                ¡San Miguel! dame tu escudo,
                                tu rejón y tu puñal,
                                Niño de Atocha bendito,
                                Santísima Trinidá.
                                Narrador:
                                En compases de silencio
                                Negro bongo que echa a’ndar
                                ¡Salud, señores! ¡El alba
                                bebiendo en el Paso Real!
Notas: El uso de tantos paréntesis es un homenaje a mi amigo, profesor, guía, José Además, a quien le gustaba el uso de ellos. Más adelante vendrá algo mejor.
He recibido millones de correos en donde me preguntan quién es el tal Juan de los Santos… les respondo: “El Carrao de Palmarito”.

LOS ARROCEROS


Estuve en una conversación muy seria con el amigo Faustino, el cual me puso al tanto de algo que formaba parte de mi ignorancia: ¿quiénes o qué son los arroceros? (en este caso, aquellas personas que les gusta meterse en las fiestas a donde no les han invitado: esos son los arroceros).

Es tradición en muchos matrimonios eclesiásticos (tengo tiempo que no asisto a uno, pues no me han invitado), que al salir de la iglesia a los que antes eran novios les lancen arroz para desearles prosperidad con felicidad incluida.
Resultaba entonces que algunos no-invitados, vestidos pepito con traje de gala incluido y unas bolsitas en los bolsillos se ubicaban por donde necesariamente saldrían los ahora esposos (pararse en la entrada de la iglesia no era estar en la fiesta… pero)… ¡Ah! La gente ya sabía del truco y cuando les veían llegar decían: ahí vienen (o ahí están) los arroceros… Y por supuesto, cuando el cortejo pasaba los susodichos sacaban de sus bolsillos las bolsitas y comenzaban a lanzar los granitos blancos.
Tal vez por eso inventaron luego la campana que guindan como piñata en la entrada del local donde se va a celebrar el acto fiestero, y que cuando los novios pasan por debajo les cae el arroz encima (por supuesto, siempre que no haya una falla técnica). Lo que no fue impedimento para que el truco de la bolsita ya no hubiese hecho su trabajo, aunque ya no sé utilizara…
Por cierto, por ahí están, cerca de los tragos, los pasapalos y la música… Eso sí, no trajeron regalo.

domingo, 17 de abril de 2011

LA FE DEL PUEBLO


En años pasados, ahora y por mucho tiempo la fe del pueblo se exalta con la procesión de una de las tantas imágenes que guardan las iglesias “oficiales”. Celebran una de las tantas festividades religiosas que siempre están celebrando... Cada feligrés tiene su imagen milagrosa, su santo patrón, su virgen protectora…

La fe del pueblo también se exalta en otros altares, altares en donde el aborigen, el esclavo, la diosa y el héroe se dan la mano con los santos del párrafo anterior.
La fe del pueblo une los dos altares en busca de su felicidad, mientras los representantes “oficiales”  de uno de ellos le coartan la libertad de elección al otro...
En la antigua Roma, el antiguo Egipto, la antigua Grecia, la antigua Mesopotamia y en las demás antiguas civilizaciones antiguas, sus respectivos pueblos llevaban ofrendas a sus dioses representados en imágenes.